AMIA y la Embajada de Francia en la Argentina rindieron homenaje, este mediodía, a las víctimas del terrorismo internacional, en una emotiva ceremonia, organizada en conjunto, y que tuvo como oradores a la embajadora Claudia Scherer-Effosse, y al presidente de la institución Ariel Eichbaum.

El acto, en el que se compartió un minuto de silencio, se realizó en ocasión de haberse instaurado en Francia el “Día nacional en homenaje a las víctimas del terrorismo”, decisión adoptada por el presidente Emmanuel Macron, en concordancia con el “Día europeo de las víctimas del terrorismo”, fecha que recuerda a los atentados perpetrados en Madrid el 11 de marzo de 2004.

Realizada en el Palacio Ortiz Basualdo, al pronunciar su mensaje, la embajadora hizo hincapié en que “el terrorismo es un fenómeno que nos atañe a todos”. “La AMIA es un socio histórico de esta Embajada y apoyamos su trabajo sobre la solidaridad internacional con las víctimas del terrorismo. Queremos promover este proceso de intercambio de buenas prácticas, a nivel internacional, para llevar el mejor apoyo posible a las víctimas de estos actos cobardes”, señaló.

“Las víctimas de los actos terroristas merecen toda nuestra consideración. Tenemos una deuda con ellas, la de la memoria. Al convocar su recuerdo en el tiempo presente, no solamente honramos su historia, sino que también derrotamos a los que buscan destruir el valor de la vida”, concluyó.

Claudia Scherer-Effosse y Ariel Eichbaum en el Palacio Ortiz Basualdo.

A su turno, Eichbaum se refirió a la necesidad de recordar y realizar acciones de manera permanente a favor de la paz.

“Es muy significativo que se haya designado un día en conmemoración de las víctimas de terrorismo. Argentina ha tenido en su historia reciente el atentado de 1992 a la Embajada de Israel, que fue la antesala de lo que en 1994 fue el peor ataque terrorista perpetrado en este país, el ataque a nuestra institución”.

“De ningún modo podemos permitirnos dejar de ser activos en la lucha contra el terrorismo y sus fuentes de financiamiento. Como sociedad tenemos la obligación de ejercer la memoria como una manera de poder propagar esos valores que el terror quiso aniquilar”, concluyó el dirigente de AMIA.