Compartimos el mensaje del Gran Rabino de AMIA, Gabriel Davidovich:

“La festividad de Pésaj, que comienza este año el miércoles 8 de abril al atardecer, es el día en que conmemoramos la salida de Egipto del pueblo israelita y el fin de la esclavitud tras más de doscientos años.

Sin embargo, Pésaj, no es simplemente una fecha histórica, sino la oportunidad que nos proporciona el Todopoderoso, cada año, de experimentar en familia el éxodo de nuestro pueblo hacia la tierra prometida e infundir a nuestros hijos el amor por las tradiciones y los valores espirituales. Estos son los que nos mantienen como tal, como dice el versículo “Vazajarta et iom tsetja mimitzraim kol iemei jaieja” “y recordarás la salida de Egipto”.

¡Este año el desafío es aún mayor! Quizás no vamos a poder celebrar con toda nuestra familia, como en otras épocas, tal vez a algunos de nosotros le tocará estar en soledad, y probablemente, en casi todos nuestros hogares participen menos cantidad de personas que en otras ocasiones, ¡lo extrañaremos! pero podemos convertir esta situación en algo sumamente positivo.  ¿Cómo? ¡Conectándonos con nuestro interior y nuestra historia!

Pensemos por un momento en lo que vivieron nuestros antepasados en Egipto, que fueron oprimidos decenas de años por la esclavitud, en el que sufrieron todo tipo de penurias. Una noche, por orden de Moisés, cada uno se encontraba en su hogar reunido con su pequeño grupo familiar, comiendo el korban de Pésaj, esperando con gran expectativa el fin de la opresión y el sufrimiento que padecían, y fue entonces que sucedió el milagro: ¡el poderoso Faraón, sometido por las plagas de Di-s, dio por fin la orden de liberar al pueblo judío! ¡Qué emoción habrán sentido nuestros padres!

Hoy, lamentablemente, nos enfrentamos a una situación muy dura, recluidos, cuidándonos en nuestras casas, y atravesando momentos de incertidumbre, una plaga azota nuestro mundo, ¡mostrándonos frágiles y en peligro! 

Sin embargo, podemos llenarnos de fe, vivir un Seder con espíritu de liberación, sabiendo que estamos más que nunca, en “Sus manos Todopoderosas”, relatando los milagros por los que atravesaron nuestros antepasados, y el amor con el cual el Creador nos condujo hacia nuestra querida tierra de Israel.

Revivamos con alegría este momento tan especial, y acerquémonos a Él. Y así, estaremos confiados y protegidos como hace 3300 años. Eso es lo que podemos vivenciar con nuestra familia en estos días tan arduos.

¡Fortalezcamos nuestra confianza en Di-s y en nuestra sagrada Torá! ¡Tengamos esperanzas en que todo esto pasará pronto, dejando en cada uno una impronta de crecimiento espiritual!

Deseo bendecirlos para que afiancemos nuestra fe, la que nos proporcionará la verdadera calma.

¡Pesaj Casher Vesameaj lekulam!”