El presidente de Israel, Reuven Rivlin, recibió a un grupo de futbolistas y entrenadores árabes y judíos en la residencia presidencial en Jerusalén.

Rivlin indicó que el fútbol y la selección israelí, integrada por jugadores de todas las religiones, es una prueba de la cooperación entre árabes y judíos: “Judíos y árabes pueden jugar juntos en el campo y vivir juntos en esta tierra. Para los seguidores, ustedes son un ejemplo a seguir en el campo y fuera de él. Ustedes son un símbolo de éxito y de amistad”.

El presidente destacó que no solo se trata del fútbol sino de algo “más allá de eso. Estamos hablando de personas que respetan las religiones y nacionalidades de otros y al mismo tiempo respetan el país y la sociedad en la que viven”.

Rivlin encabeza desde hace 5 años la iniciativa “Escudo de Honor”, un proyecto en colaboración con el ministerio de Cultura y Deportes que busca promover los valores dentro de la liga de fútbol israelí: “Como parte de esta iniciativa, trabajamos con decenas de autoridades locales y clubes y cada año entregamos el ‘Escudo de Honor’ al equipo que se destacó durante esa temporada en promover la educación y los valores y en atacar el fenómeno de la violencia y el racismo en los partidos”.

Al final del encuentro, Rivlin deseó suerte a todos en la temporada que comienza y expresó su esperanza de que sea una temporada sin violencia, ni racismo, sino con muchos goles y partidos emocionantes.

La liga de fútbol israelí comenzó el pasado fin de semana y está integrada por 14 equipos en la primera división. La última temporada el campeón fue Maccabi Tel Aviv, que obtuvo el título con una diferencia récord de 31 puntos sobre el segundo lugar.

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