Januca y la memoria
El “Monumento de homenaje y recordación a las víctimas del atentado a la AMIA del 18 de julio de 1994” lugar de luz y memoria.
Este Monumento emplazado en la Plaza
seca de AMIA, se ha convertido en el espacio donde se rinde homenaje a las 85
víctimas del atentado. Lo hacen las visitas oficiales de autoridades nacionales
e internacionales así como delegaciones de chicos y jóvenes o los turistas que
visitan la sede de AMIA., resignificando el compromiso con la memoria y el
reclamo de justicia.
Durante la celebración de Januca, se
convierte también en una Janukía, el candelabro de esta festividad, sumando
luminosidad a esta obra que simboliza la denuncia contra el terrorismo y
expresa la permanente lucha del pueblo judío por la verdad, la justicia y la
paz.
Después del atentado, llevó más de cuatro años lograr la construcción de la nueva sede de AMIA en la cual se proyectaba retomar y ampliar todas las actividades que solían ser realizadas en el destruido edificio.
Entendiendo que la inauguración del
edificio iba a ser un momento muy relevante y lleno de simbología tanto para
los familiares de las víctimas, para quienes tenían que volver trabajar como para
la sociedad toda, se convocó al artista plástico israelí Yaacov Agam para que
crease una obra que pudiese ser exhibida en el interior del edificio y que
expresase todos esos mensajes.
La instalación artística que Agam
creó, el “Monumento de homenaje y recordación a las víctimas del atentado a la
AMIA del 18 de julio de 1994”, fue inaugurada, con su presencia, en 1999 en el
nuevo edificio reconstruido de AMIA, en Pasteur 633.






