Ante las 900 personas que acompañaron a AMIA en su 11ª Cena Anual, el presidente de AMIA, Agustín Zbar, se refirió al trabajo que las diferentes áreas de la institución realizan en pos de dar cumplimiento con la visión que guía su accionar: “Todos los días reparando el mundo”.

“Si de reparaciones hablamos, resulta indispensable mencionar aquella que nos sigue faltando desde hace casi un cuarto de siglo: la Justicia”, enfatizó Zbar en un pasaje de su discurso. “La impunidad es un peso insoportable. Por eso AMIA hizo su aporte a la sociedad argentina al mantenerse independiente del poder, sin apoyar tesis o teorías, siguiendo la verdad del expediente judicial, resistiendo”, remarcó.

Además de exigir justicia por el atentado de 1994, el anfitrión de la 11ª Cena Anual, realizó, previo a su discurso, un homenaje a las 11 personas asesinadas el pasado 27 de octubre en la masacre de Pittsburgh, que emocionó notablemente al público, el cual se puso de pie ante las imágenes de cada uno de los fallecidos en la sinagoga de Estados Unidos.

Asimismo destacó las actividades diarias que realiza la institución para contribuir a la sociedad en su conjunto, “sin modificar nuestras tradiciones, sin abandonar nuestra identidad”, subrayó el líder de AMIA.

Compartimos aquí el discurso completo:

DISCURSO DEL PRESIDENTE DE AMIA EN LA 11° CENA ANUAL

REPARAR EL MUNDO para nosotros no es una opción. Es un mandato ancestral que nos guía y que define lo que hacemos y por qué lo hacemos. Un mandato milenario que en este bendito país se puso en marcha hace, al menos, 125 años.

125 años, todos los días REPARANDO EL MUNDO sin modificar nuestras tradiciones, sin abandonar nuestra identidad, porque creemos que es justamente desde esa convicción que podemos realizar nuestro mejor aporte a la construcción de una sociedad mejor.

Lo hacemos cada día desde la Comisión Directiva que tengo el honor de presidir, conformada por un grupo de dirigentes voluntarios, quienes acompañan con tiempo y compromiso y a quienes les agradezco profundamente formar parte de un equipo que prioriza la continuidad comunitaria, como hace 125 años.

La Comunidad se ocupa de cada una de las etapas de la vida según lo indica la ley judía: el casamiento, el nacimiento de la descendencia, la educación, el trabajo, la cultura, el bienestar de los carecientes, y el sepelio a perpetuidad en nuestros cementerios comunitarios. El voluntariado es una de las expresiones más altruistas de la solidaridad y, sin dudas, un camino fundamental para REPARAR EL MUNDO.

Cuando nombro a los voluntarios no puedo dejar de mencionar a todos los que, como hace 125 años, se ocupan de nuestros muertos. Son mayormente voluntarios quienes asumen como mandato la sagrada y compleja tarea de acompañar a los que ya no están, quienes con una perfecta determinación, mezcla de amor y temor, se dedican a los que terminaron su viaje por los caminos de la vida terrenal. Si no somos nosotros, quien? Si no es ahora, cuando? Si no nos ocupáramos de ellos, porqué el todopoderoso se ocuparía de nosotros?

A mis compañeros de la Jevra Kadisha, mi más sincero agradecimiento por mantener vigente ese principio fundacional, que también nos convoca a iniciar en 2019 un gran plan de obras para renovar completamente los espacios físicos relacionados con esta tarea.

Y si de reparaciones hablamos, resulta indispensable mencionar aquella que nos sigue faltando desde hace casi un cuarto de siglo: la Justicia. El 18 de julio de 1994, la barbarie asesina del terrorismo fundamentalista islámico asesinó a 85 personas, hirió a más de 300, destruyó nuestra sede histórica y dejó en ruinas varias cuadras a la redonda.

La impunidad es un peso insoportable para una República. Por eso la AMIA hizo su aporte a la sociedad argentina al mantenerse independiente del poder, sin apoyar tesis o teorías, siguiendo la verdad del expediente judicial, resistiendo. Pero como todavía no tenemos justicia, nuestras instituciones siguen estigmatizadas con pilotes en las puertas y destinamos enormes recursos a nuestra protección, tema del cual conversamos permanentemente con el Ministerio de Seguridad de la Nación.

Para mantener viva la memoria y el reclamo de justicia, en el último aniversario desarrollamos más de 10 acciones de Arte, Comunicación y Memoria que alcanzaron millones de visualizaciones. Renovamos este compromiso gracias al acompañamiento de artistas, periodistas, medios de comunicación, empresas y organizaciones que se suman para multiplicar el impacto de nuestras iniciativas.

Y ya estamos trabajando en las acciones para la conmemoración del 25 aniversario del atentado. En ese marco se inaugurará la Plaza Memoria AMIA junto con el Ministerio de Espacios Públicos de la Ciudad, en un predio lindero a la Ciudad Universitaria y el Parque de la Memoria en la Costanera Norte.

Además, se realizarán tres murales de tamaño monumental en el contra-frente del Hospital de Clínicas, completando el “Corredor de la Memoria” que comienza en la estación de subtes Pasteur-AMIA, atraviesa toda la calle Pasteur hasta la avenida Córdoba y culminará con los murales mas importantes del país sobre tan emblemático Hospital popular y universitario cuya historia está, también, marcada por la bomba.

No claudicar es un ejemplo, como lo es el reclamo de tantas otras víctimas y familiares que no se dejan vencer ante el dolor de las tragedias que permanecen impunes.

Somos una institución y una comunidad que ante la agresión y el dolor, ha respondido redoblando el compromiso con la vida. Somos una organización modelo de la sociedad civil, honesta, eficaz, prestigiosa y transparente, que se ha convertido en referente en todo el país.

REPARAMOS EL MUNDO desde el trabajo profesional y de excelencia que se desarrolla en cada una de las áreas.

Lo hacemos desde nuestro Servicio de Empleo, que se ha convertido en la Red de Oficinas de Intermediación Laboral no pública más importante del país.

Una base de datos de 950.000 postulantes que pueden acceder a espacios gratuitos de capacitación para mejorar sus condiciones de empleabilidad.

En 2018 más de 15.000 personas se habrán beneficiado al encontrar un nuevo trabajo o por haber pasado por algunos de los cursos y talleres de formación.

16.000 empresas, sobre todo Pymes, se han vinculado con el Servicio de Empleo para buscar soluciones en recursos humanos.

Y desde hace 10 años también desarrollamos junto a grandes compañías, el programa Valor de Responsabilidad Social Empresaria que iniciamos con el Banco Interamericano de Desarrollo y hoy realizamos con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la Secretaría de Trabajo de la Nación y el Ministerio de Desarrollo Social.

Y como estamos convencidos de que no hay continuidad sin educación en la tradición judía, pusimos al Vaad Hajinuj, nuestro Consejo Central de Educación Judía, como máxima prioridad. Hemos retomado la gestión de los Institutos de Formación Docente Agnón y Melamed para preparar maestros de excelencia que puedan abastecer las necesidades delas escuelas de la red, tan magníficamente diversas, que nuclean a más de 22.000 alumnos.

En el campo educativo trabajamos en permanente coordinación con los ministerios de Educación de la Ciudad y de la Nación.

Estamos en contacto cotidiano con FEJA, la Federación de Escuelas Judías Argentinas, y con diferentes organizaciones del Estado de Israel para atender de la mejor manera cada una de las necesidades que surgen de nuestro sistema educativo.

Decenas de docentes ya se capacitan con nuestro apoyo cada año en el exterior y nos encontramos próximos a lanzar un plan que marcará un antes y un después en la historia de la educación judía en La Argentina, para lo cual el cual el año pasado en Buenos Aires y este año en Jerusalem, nos reunimos personalmente con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, para interiorizarlo acerca de la propuesta. Hoy continuamos ese contacto intensamente con su gabinete y con otras organizaciones centrales como la OSM y SOJNUT.

REPARAMOS EL MUNDO desde el Departamento de Programas Sociales, brindando todos los días prestaciones en alimentos, salud y vivienda a 3.000 familias en situación de vulnerabilidad social. Desarrollamos proyectos en Infancia, para Adultos Mayores y para personas con Discapacidad.

Sólo este año, como ejemplo, logramos llevar el programa de acompañamiento familiar “Aprendiendo en Casa” a 2.500 familias de las provincias de Jujuy, Salta, Misiones,Chaco, Corrientes y Santiago del Estero, junto con la SENNAF, Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia de la Nación, y organizaciones sociales de cada localidad.

Sigue creciendo nuestra Orquesta infantil y juvenil con cientos de chicos provenientes de zonas carenciadas que encuentran en este proyecto y en el aprendizaje de los instrumentos musicales, un extraordinario espacio de socialización y desarrollo personal.

Y por supuesto, nuestro conocido Centro Integral para Adultos Mayores, en el que más de 500 abuelos, bobes y zeides, disfrutan todos los días de actividades de recreación y contención entre pares.

Alimentamos también el espíritu a través de una vasta agenda cultural, de máximo nivel y acceso gratuito para toda la sociedad. Ya producimos más de 400 actividades por año entre espectáculos teatrales y musicales, presentaciones de libros, cursos, talleres y ciclos para entender más profundamente nuestras fuentes y tradiciones. Más de 100.00 personas por año disfrutaron de estas actividades que comenzamos también a llevar, con el programa Cultura Federal, a 60 localidades de las provincias en más de 150 acciones en este último año y medio. Ademas, luego de 20 años de su re-inauguración, comenzamos a renovar la sede de Pasteur 633, con un plan de obras que fue posible gracias al Programa de Mecenazgo del Ministerio de Cultura de la Ciudad.

Apostamos a las nuevas generaciones a través de un gran abanico de actividades que se desarrollan en el área de AMIA Joven, con decenas de propuestas para que todos puedan encontrar espacios de pertenencia, expresión y participación.

Somos una organización nacida en Buenos Aires y por eso tenemos un estrecho vínculo con la Legislatura de la Ciudad y nos extendemos también mucho más allá de la General Paz a municipios del conurbano ya través de la Federación de Comunidades Judías de la República Argentina que presido, apoyando la encomiable tarea de los dirigentes locales que mantienen vivo el judaísmo en los diferentes rincones del país. Muchos de ellos nos acompañan aquí esta noche.

Y todo lo que hacemos se enmarca en la tarea fundamental que el Superior Rabinato de la Argentina, a cargo del Rab. Gabriel Davidovich, desempeña tan eficaz y dignamente, enseñando y guiando nuestros pasos con paciencia y sabiduría, siempre conforme con la ley judía. Desde allí nos vinculamos en forma permanente con la Secretaría de Culto de la Ciudad y de la Nación.

AMIA también son sus más de 34.000 asociados a quienes representamos en la gestión cotidiana y su excelente staff de profesionales que hace realidad cada desafío.

AMIA es democracia en la elección de sus directivos, transparencia avalada con auditorias internas y externas, y búsqueda constante de la mejora continua en la gestión, respaldada con certificaciones de calidad en diversos procesos. El INAES, órgano estatal de contralor de mutuales y cooperativas, siempre nos acompaña y apoya en la tarea de reparar el mundo, gracias por estar aquí.

AMIA es, por supuesto, un lazo ancestral con más de 14 millones de judíos en el mundo y una hermandad indisoluble con el Estado de Israel. Vamos a seguir acercando más a los argentinos judíos y no judíos en sus vínculos con Israel, de todas las maneras posibles, para que todos podamos vivir de primera mano la experiencia de conocer un país único y fascinante del primer mundo.

AMIA son las relaciones internacionales que estamos construyendo junto con numerosas embajadas, cuyos representantes también se han sumado a este evento, y el trabajo conjunto con organizaciones comunitarias globales como el American Jewish Committee, el Congreso Judío Mundial y el Congreso Judío Latinoamericano.

AMIA son los vínculos de amistad con todos ustedes que nos acompañan hoy aquí, que dicen presente en nombre de todas las empresas y organizaciones, nacionales e internacionales, públicas y privadas, que confían en nosotros, que se sorprenden al conocer datos de esta maravillosa historia que cumple 125 años, que hoy forman parte de su presente y nos ayudan a proyectar el futuro.

TODOS FORMAMOS PARTE DE UNA COMUNIDAD ESPECIAL, A IMAGEN Y SEMEJANZA DEL CREADOR DEL MUNDO: TODOS QUEREMOS DAR, QUEREMOS DAR ALGO PORQUE SABEMOS QUE ESO NOS HACE SENTIR BIEN, DAR NOS HACE MEJORES. ESA ES LA CUALIDAD DEL TODOPODEROSO> DAR, PUES NO NECESITA NADA.

NOSOTROS SI NECESITAMOS DAR PARA VIVIR, Y EN LA MEDIDA QUE MAS PERSONAS ENTIENDAN QUE NOS ACERCAMOS A DIOS DANDO, ENTONCES TODOS JUNTOS VAMOS A REPARAR EL MUNDO.

AMIA es una gran comunidad haciendo una gran sociedad. Gracias por sumarse.

Vamos, todos los días, juntos, a reparar el mundo.