La cumbre reunió a más de cien líderes religiosos y 175 representantes de la sociedad civil.

En la ciudad de Washington, el presidente de AMIA Agustín Zbar participó de la primera Cumbre sobre Libertad Religiosa, que reunió del 24 al 26 de julio a representantes de 80 países, más de cien líderes religiosos y 175 representantes de la sociedad civil.

Organizado por el Departamento de Estado del gobierno estadounidense, el encuentro tuvo como objetivos centrales identificar formas concretas de combatir la persecución religiosa y la discriminación, y garantizar un mayor respeto por la libertad religiosa en el mundo.

En su primera edición, la cumbre contó con la intervención del vicepresidente de los Estados Unidos Mike Pence; el secretario de Estado Mike Pompeo, y el embajador para la Libertad Religiosa del Departamento de Estado de los Estados Unidos Sam Brownback.

 

 

En palabras de Zbar, “el encuentro fue sumamente relevante no sólo por el llamado internacional a generar más acciones para defender la libertad religiosa, sino también para denunciar a gobiernos que oprimen y persiguen a ciudadanos que no pueden libremente vivir de acuerdo con sus creencias religiosas”.

En este sentido, en el discurso inaugural de la cumbre, a cargo de Brownback, se denunciaron los crímenes cometidos por la organización terrorista Estado Islámico (EI) contra grupos religiosos y las agresiones del Ejército de Birmania (Myanmar) contra los ronhiyá en el estado de Rakáin, entre otros ataques.

La agenda de la cumbre también contó con espacios para trabajar en el empoderamiento de las organizaciones de la sociedad civil para promover la libertad religiosa; el acceso a fuentes de apoyo financiero, y las posibles estrategias de cooperación para lograr resultados concretos que reafirmen los compromisos internacionales para producir un cambio real y positivo.