Publicado el: 30/08/2018

Leyes de Januká

¿Dónde encender? Si la puerta de entrada a la casa comunica al dominio público, se debe encender allí la janukiá (más adelante se detallará dónde ubicarla). Si delante de la casa hay un patio abierto al dominio público, se la debe encender en la puerta de entrada al patio, pero si por algún motivo la janukiá queda irreconocible para los habitantes de la casa, difieren las opiniones entre los que dictaminan la Halajá sobre dónde encenderla.

De todos modos, fuera de Israel la costumbre es encenderla dentro de la casa, sea cual fuere el caso.

Si hay una ventana visible desde la vía pública y no se encuentra a una altura mayor de 9 metros y medio, se debe encender allí (mayormente esta altura comprende hasta el segundo piso). De no ser el caso, lo correcto sería encenderla al lado de la puerta de entrada, del lado interno. Mas si se teme que los niños puedan tirarla allí, se puede encenderla en cualquier otra parte de la casa (siempre que no se encuentre a más de 9 metros y medio del suelo). Asimismo, si varios habitantes de la casa encienden, es preferible que cada uno encienda en otro lugar para que sea reconocible cuántas luminarias se encendieron.

En principio, se debe colocar la janukiá entre 24 y 80 cm. desde el suelo, pero si tiene una ventana visible desde el dominio público aun que se encuentre a una altura mayor de 80 cm del suelo de casa, es preferible colocarla allí siempre y cuando sea menor de 9 metros y medio de la calle; ya que su visibilidad desde el dominio público es preferible.

Si tiene una ventana visible desde el dominio público, pero a una altura mayor de 9 metros y medio; si hay edificios enfrente donde viven judíos y desde allí se puede ver la janukiá, existen distintas opiniones entre los que dictaminan la Halajá con respecto a si encender allí o en la entrada de la casa.

Al encender la janukiá en la entrada de la casa, si la mezuzá está del lado derecho, se coloca la janukiá del lado izquierdo, de modo que al entrar a la casa quede rodeado de mitzvot. Si no hay mezuzá, se debe colocar la janukiá del lado derecho a menos de 9,5 cm. del umbral. De todos modos, la mitzvá se considera cumplida si se encendió la janukiá en cualquier parte de la casa.

Cuándo encender

Existen distintas opiniones con respecto a cuándo se debe encender la janukiá; si en el momento de la puesta del sol o de la salida de las estrellas. Algunos sostienen que se debe encender diez minutos después de la puesta del sol; pero cada uno debe seguir la costumbre de su familia y su comunidad. Aun así, si no alcanzó a encender en el horario indicado, puede hacerlo hasta media hora después de este y, según ciertas opiniones, hasta media hora después del cierre de los negocios en la zona aun si ya transcurrió media hora desde la puesta del sol o de la salida de las estrellas. Algunos sostienen que en las grandes ciudades, donde la gente circula por las calles hasta bien entrada la noche, se puede encender también entonces. Aun al encender dentro de la casa se debe cuidar los horarios mencionados.

 

 

Si por algún motivo no encendió la janukiá a horario, puede hacerlo durante toda la noche, hasta el amanecer, siempre y cuando los habitantes de la casa estén despiertos. Si ya se durmieron, debe encender sin berajá (si es posible, debe despertarlos para poder bendecir sobre el encendido), pero si desea bendecir de todos modos, no se le debe impedir hacerlo.

Aquellos que acostumbran a encender en el momento de la salida de las estrellas, deben preferentemente rezar Arbit antes del encendido de la janukiá (a menos que en forma fija recen en un minián más tarde). Para ellos, es correcto preparar el aceite de antemano para poder encender ni bien regresan de la sinagoga y alcanzar a hacerlo dentro de la media hora posterior a la salida de las estrellas. Aun así, este detalle no es indispensable, ya que como fue antedicho, la mitzvá se puede cumplir durante toda la noche ya que se enciende dentro de la casa.

Si sabe que no estará en casa en el horario del encendido de la janukiá y tiene la posibilidad de encender en el plag haminjá (como una hora y cuarto antes de la puesta del sol) o más tarde a la noche, debe optar por encender de noche, siempre y cuando sabe que los habitantes de la casa estarán despiertos y podrá encender con berajá. De lo contrario, es preferible encender en el plag haminjá para poder recitar la berajá.

Media hora antes del horario del encendido de la janukiá y hasta encenderla, no se debe comer más de una kabeitzá (el volumen de dos cajitas de fósforos) de pan o cualquier alimento mezonot; pero sí comer frutas y beber cuanto desee. Asimismo, en este tiempo no se debe comerciar y dedicarse a una tarea que requiere trabajo. Sin embargo, existe un permiso para aquellas personas que encienden dentro de la casa, que en casos de necesidad no deban cerrar el negocio para ir a encender la janukiá, sino que pueden encenderla cuando llegan a casa, siempre y cuando la familia está aún despierta.

Existen distintas opiniones entre los que dictaminan la Halajá con respecto a las mujeres, si pueden dedicarse a algún trabajo hasta que el marido encienda la janukiá, dado que ellas cumplen su obligación con el encendido del marido y no están obligadas a encender por sí mismas. En casos de necesidad se les debe permitir trabajar. De cualquier modo, tareas sencillas como encender la luz y similares no entran dentro de la prohibición anterior, ni siquiera para el hombre mismo que enciende. (Por el detalle de las actividades prohibidas, ver el párrafo siguiente.)

El comportamiento frente a las velas

No se debe obtener provecho de las luminarias durante la primera media hora de su encendido, y hay quienes son más exigentes y se abstienen de esto todo el tiempo que permanecen encendidas.

Dado que está prohibido obtener provecho de las luminarias, las mujeres acostumbran a abstenerse de todo trabajo durante la primera media hora que las velas están encendidas, para recalcar esta prohibición. Aun así, algunos sostienen que esta prohibición no recae sobre las tareas permitidas en Iom Tov (como cocinar y preparar la comida), y algunos son más permisivos aun y prohíben sólo coser, lavar ropa y planchar; mas no las demás tareas del hogar como barrer o pasar un trapo. De cualquier modo, en algunos lugares se acostumbra que las mujeres no hagan tareas en absoluto.

No se debe extinguir las luminarias a fin de utilizar su aceite dentro de la primera media hora del encendido. Y si bien después de este tiempo se las puede extinguir para usar el aceite sobrante, es preferible decir de antemano que no desea que recaiga santidad sobre todo el aceite, sino sólo sobre la medida necesaria para la primera media hora.

 

Cómo encender

La primera noche se enciende la luminaria del lado derecho, y cada noche se aumenta una luminaria hacia la izquierda, comenzando siempre el encendido con la luminaria nueva y continuando hacia la derecha con las demás velas.

La primera noche se recitan tres bendiciones: "Lehadlik ner", "Al hanisim" y "Shehejeianu"; y luego se enciende. En las demás noches se recitan sólo las primeras dos bendiciones. Si la primera noche se olvidó de decir Shehejeianu, puede bendecir la segunda noche o cuando se acuerde en el momento de encender la janukiá.

La costumbre sefaradí es que sólo el padre enciende y los demás integrantes de la familia cumplen su obligación con este encendido. La costumbre ashkenazí es embellecer la mitzvá y que todos los varones de la casa que alcanzaron la edad de jinuj enciendan; pero básicamente alcanza con que sólo el padre encienda.

En principio, alcanza con encender sólo una luminaria cada noche, pero quienes embellecen la mitzvá agregan una luminaria más cada noche (resultando ocho luminarias en la última noche), aun en casas donde todos los varones encienden.

Todas las clases de velas, aceites y mechas son aptas para encender la janukiá, aun así, es preferible encender con aceite de oliva. Si no tiene, puede encender con cualquier clase de aceite, como ser aceite de soja, y si no tiene tampoco esto, puede encender con velas de cera.

Se debe añadir una vela más aparte de las obligatorias, y esta debe estar más alta que las demás, de modo que si por error obtiene provecho de las luminarias puede considerarse que tuvo provecho de la vela más alta y no de las velas de januká.



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